Permite las plantaciones en pleno verano, cuando bajo plástico se alcanzan temperaturas demasiado elevadas; su precio es, además, muy razonable. El principal inconveniente, el goteo, es el propio del invernadero de parral.
Su estructura está formada por pies derechos de tubo galvanizado. La altura en bandas es de 2’5 m. Toda la estructura va cubierta por una malla de 6 x 9 hilos y, además, polietileno térmico, de larga duración, por encima.
El modelo ideal sería el de pantalla, cuya cumbrera de plástico puede extenderse a voluntad, si se soluciona el problema de la estabilidad del sistema. Este modelo tendrá innegables aplicaciones en el sector hortícola, viverístico y ornamental.